La atención podológica infantil

Es la especialidad médica que diagnostica, previene y trata los problemas de los pies en niños, desde el nacimiento hasta la adolescencia. Se enfoca en el desarrollo saludable del pie y la marcha para evitar futuras complicaciones en la postura, rodillas, caderas y columna. 

Qué problemas se tratan

  • Problemas estructurales y funcionales: Como pies planos, pies valgos (talón desviado hacia afuera), y marcha atípica (de puntillas, con los pies hacia adentro o afuera).
  • Enfermedades del crecimiento: Por ejemplo, la enfermedad de Sever (apofisitis del calcáneo), que causa dolor en el talón durante el crecimiento.
  • Problemas dermatológicos: Incluyen verrugas plantares (papilomas) y uñas encarnadas.
  • Lesiones: Tanto congénitas (presentes al nacer) como adquiridas, como lesiones deportivas. 

Cuando llevar a un niño al podólogo

  • Primera consulta: Generalmente, se recomienda entre los 3 y 5 años para una evaluación inicial del desarrollo del pie.
  • Señales de alerta: Es importante consultar si se observa:
  1.  Cambios en la forma de caminar.
  2. Quejas de dolor en los pies, tobillos o piernas.
  3. Tropezones frecuentes.
  4. Desgaste irregular en el calzado. 

¿Por qué es importante?

  • Corrección temprana: Los pies infantiles están en constante desarrollo, por lo que una detección y tratamiento tempranos son cruciales para corregir problemas posturales.
  • Prevención de problemas futuros: Un tratamiento adecuado puede prevenir complicaciones futuras que afecten no solo a los pies, sino también a rodillas, caderas y la columna vertebral.
  • Adaptación a las necesidades infantiles: Los podólogos infantiles están capacitados para evaluar y tratar a pacientes jóvenes, quienes a veces tienen dificultades para expresar sus molestias. 

La fisioterapia es un método de tratamiento para mejorar el movimiento y la funcionalidad que se han visto afectados por la edad, enfermedades o lesiones

Durante la primera sesión de fisioterapia, el terapeuta realiza un examen físico y analiza las necesidades del paciente y los objetivos del tratamiento. Posteriormente, se desarrolla un plan de fisioterapia personalizado, que generalmente incluye una combinación de ejercicio, masajes y tratamientos mínimamente invasivos.

La duración de un programa de fisioterapia varía según el tipo y la gravedad de la afección a tratar, así como el progreso logrado durante el tratamiento. Un paciente típico se somete a fisioterapia durante al menos unos meses.

Se recomienda a los pacientes usar ropa holgada y cómoda que no restrinja el movimiento. Para pacientes con lesiones de tobillo o rodilla, se recomienda usar pantalones cortos.

La fisioterapia se utiliza para tratar una amplia gama de lesiones y afecciones. Los pacientes con enfermedades neurológicas, artritis, traumatismos craneoencefálicos o lesiones ortopédicas pueden beneficiarse de la fisioterapia, al igual que quienes se han sometido a cirugía o han sufrido un accidente cerebrovascular.

El podólogo es un profesional de la salud universitario especializado en el diagnóstico y tratamiento de problemas del pie, tobillo y extremidades inferiores.

Es recomendable ir si hay dolor, callosidades, verrugas, cambios en la piel o las uñas, o para revisiones preventivas, especialmente si se padece de diabetes.

Mantener una buena higiene, secarlos bien (especialmente entre los dedos) y usar calzado adecuado y cómodo es fundamental. 

Los podólogos pueden tratar el dolor y las molestias con métodos no quirúrgicos (plantillas, calzado adecuado, analgésicos) o quirúrgicos si es necesario. La cirugía busca corregir la alineación.

El mal olor suele deberse a la sudoración y puede agravarse con la falta de higiene. Los hongos (micosis) pueden aparecer en la piel